domingo, 21 de junio de 2009

Millennium

Me encuentro numerosas veces en periódicos, radios, blogs y televisión referencias a algunos de los libros de la trilogía Millennium de Stieg Larsson. Con esos nombres tan largos y extraños como:

- Los hombres que no amaban a las mujeres.
- La chica con una cerilla y un bidón de gasolina.
- La Reina en el palacio de las corrientes de aire.

Nombres desde luego muy apropiados para esta época en la que mucha gente se ha vuelto adicta a lo vacío, impreciso y nada claro ni adecuado. Estas tres novelas me parecen una vuelta a la novela de folletines, antes por fascículos y ahora por volúmenes, en los que el autor, fallecido desgraciadamente antes de haber podido disfrutar de sus grandes éxitos de ventas, recurrió a la táctica del "continuará", manteniendo los personajes y la facilidad de lectura, con un desarrollo lleno de sucesos sorprendentes y efectistas. Uniéndole el recurso de usar elementos misteriosos de forma bastante continua.

Sin duda, a su gran éxito habrá contribuido su cómoda y fácil lectura, la muestra de una sociedad con personajes bastante singulares, así como por haberse convertido en unos libros de moda de estos años. Ya sabemos a la gente le da por algo y acaban todos imitándose. Nadie se quiere quedar fuera del mundo.


domingo, 24 de mayo de 2009

Aciertan poco.

Ayer estuvimos en la playa, recorrimos más de 100 km para llegar a ella. Temíamos que nos lloviese porque los del tiempo lo habían puesto muy crudo, incluso por la tarde seguían con la misma cantinela: descenso de las temperaturas en más de 10 grados e importantes lluvias. Nada de nada por aquí, es cierto que hubo nubarrones pero cuando desaparecían el Sol nos recordaba lo próximo que queda el verano. Ya por la noche si que se notó algo el bajón de las temperaturas pero no lo que decían.

Es decir, hizo un tiempo bastante bueno. Se han vuelto a equivocar otro fin de semana. Parece que vieran un finde o un puente y pensaran en estropeárnoslo. Tan difícil es hacer buenas previsiones de lo que va a pasar. No vale hacer el tiempo desde Madrid o Barcelona, aquí no va a ser el mismo que allí. Vaya va a ser que se cuida nada más que al que se lamenta.